Tras el cierre de la campaña de soja de primera 2025/26, los datos relevados por el INTA EEA Paraná y la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BOLSACER) exponen una marcada heterogeneidad en los resultados económicos según la zona productiva de la provincia. La variabilidad climática y de rendimientos ha condicionado los márgenes, dejando en evidencia que la rentabilidad no solo depende del precio del grano, sino críticamente de la ubicación geográfica y la modalidad de tenencia de la tierra.
Variaciones regionales en los márgenes económicos
El análisis post-campaña revela que la zona Norte (departamentos Villaguay, Federal, Feliciano y La Paz) fue la que presentó los mejores indicadores económicos. Con un rendimiento promedio de 2,82 t/ha, alcanzó un Margen Bruto de 336 U$S/ha para campos propios y de 179 U$S/ha bajo arrendamiento. En contraste, la zona Sur (Tala, Uruguay, Gualeguay y Gualeguaychú) mostró los resultados más ajustados, con un rendimiento de apenas 1,79 t/ha, lo que redujo drásticamente el margen a solo 78 U$S/ha para propietarios.
Por su parte, las zonas Oeste y Este mantuvieron desempeños intermedios, con márgenes brutos para propietarios de 317 U$S/ha y 240 U$S/ha, respectivamente.
Rendimiento de indiferencia: El riesgo bajo la lupa
Al analizar el riesgo de la actividad, se observa que el rendimiento de indiferencia —la producción necesaria para cubrir la totalidad de los costos— varió significativamente. La zona que registró el mayor margen de indiferencia fue la zona Sur bajo la modalidad de arrendamiento, requiriendo alcanzar los 2,41 t/ha para que el margen bruto sea igual a cero. Dado que el rendimiento real obtenido en esta zona fue de solo 1,79 t/ha, los productores no lograron cubrir sus costos operativos.
En las demás regiones bajo arrendamiento, los rendimientos de indiferencia se situaron entre 2,13 t/ha (Norte) y 2,36 t/ha (Oeste), valores que fueron superados por los rendimientos promedio obtenidos.
La inviabilidad del retorno directo en campos arrendados
Uno de los datos más alarmantes del informe es la situación financiera en la zona Sur. En esta región, no resultó posible conseguir un retorno directo sobre tierras arrendadas, arrojando un saldo negativo de -174 U$S/ha en el margen bruto.
Esto se traduce en un retorno directo por peso gastado de -0,51 U$S/U$S, lo que significa que el productor perdió más de la mitad de cada dólar invertido en labores e insumos en campos alquilados de esa zona. Esta situación posiciona a la zona Sur como la de mayor riesgo económico-financiero de la campaña, a diferencia del resto de la provincia donde, a pesar de los costos, se mantuvieron retornos positivos de entre 0,19 y 0,52 U$S por cada peso gastado bajo arrendamiento.