"Todos los niños, como los hijos, son distintos"

Por qué el seguimiento de información oficial es clave ante el desarrollo del fenómeno El Niño 2026

Comprender cómo funciona la Cuenca del Plata y seguir la evolución diaria de la información hidrológica es determinante para anticipar escenarios y tomar decisiones durante el desarrollo del fenómeno El Niño previsto para este 2026. Aunque el evento ya comenzó a configurarse, desde el Instituto Nacional del Agua (INA) advierten que todavía es temprano para anticipar sus efectos y recuerdan que cada episodio presenta características propias.

"Está desarrollándose un Niño", señala Leonardo Giordano, especialista en Hidrología Operativa del Instituto Nacional del Agua (INA), aunque advierte que el fenómeno responde a procesos oceánicos y atmosféricos de gran escala. "Primero tiene que calentarse mucho una masa enorme de agua del océano Pacífico. Ese calor se transfiere a la atmósfera, perturba los campos de presión y recién ahí aparecen los efectos del Niño."

El técnico remarca que las crecidas actuales del Iguazú no pueden atribuirse exclusivamente al fenómeno.

A medida que el evento evolucione, aumentan las probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal sobre las áreas que generan mayor cantidad de escurrimiento.

"Lo que va a hacer el Niño es incrementar las precipitaciones en esta región de respuesta rápida y también sobre el norte, que es donde se almacena el agua."

Sin embargo, insiste en que cada episodio presenta características propias.

"Todos los niños, como los hijos, son distintos."

Por ese motivo, el seguimiento debe centrarse en cómo se van configurando los aportes de agua durante las distintas estaciones. El invierno y la primavera suelen favorecer crecidas rápidas en el río Uruguay, mientras que durante el verano puede comenzar a incrementarse el volumen proveniente del Alto Paraná. Si ese aporte persiste, el mayor riesgo para el Delta suele concentrarse hacia fines del verano y el otoño, cuando ese excedente llega aguas abajo y puede coincidir con las crecidas de otros afluentes.

"Si en verano vemos esa señal, ya vamos a estar diciendo algo", explica.

Cómo funciona la Cuenca del Plata

Comprender el comportamiento de los ríos Paraná y Uruguay requiere observar el funcionamiento conjunto de un sistema que supera los tres millones de kilómetros cuadrados y donde cada subcuenca aporta agua de manera diferente. Para Leonardo Giordano, especialista en Hidrología Operativa del Instituto Nacional del Agua (INA), esa diferencia es clave para interpretar correctamente los escenarios hidrológicos y evitar conclusiones apresuradas frente a cada crecida.

"La Cuenca del Plata está compuesta por tres grandes sistemas de desagüe", explica. El principal corresponde al río Paraná, que incorpora los aportes del Iguazú y del Paraguay; a ellos se suma la cuenca del río Uruguay y, más al sur, el sistema del Salado bonaerense. Cada uno posee características hidrológicas propias que determinan cómo responde frente a las lluvias.

El Alto Paraná y el Iguazú conforman una región serrana donde la respuesta es rápida. Parte de ese sector está regulado por grandes embalses, mientras que otras áreas no lo están. Según Giordano, en estas cuencas las precipitaciones generan lo que los hidrólogos denominan "puntas" de crecida pero: "se va atenuando rápidamente porque no llega a tener suficiente volumen como para llenar el Delta", señala.

La situación es diferente en la cuenca del Paraguay. "Son sistemas de llanura con muy baja energía y una respuesta muy lenta; tienen que cargarse lentamente", resume.

El especialista explica que las grandes inundaciones del Delta responden a la combinación de distintos factores. Además del aporte persistente del Alto Paraná, deben coincidir las crecidas de otros afluentes como el río Gualeguay, el Salado santafesino y cursos del noreste bonaerense. Esa suma de aportes mantiene elevados los niveles durante semanas o meses.

La importancia de interpretar correctamente la información

En forma complementaria, un informe elaborado conjuntamente por el INTA Delta del Paraná y el INA propone una guía para interpretar correctamente el Reporte Hidrometeorológico Diario de la Cuenca del Plata, documento que cobra especial importancia durante el desarrollo del fenómeno El Niño.

El trabajo señala que el desafío actual no es la falta de información, sino su adecuada interpretación a escala local. Por eso recomienda realizar un seguimiento cotidiano del reporte y contextualizar los datos antes de tomar decisiones.

El informe reúne tres grupos principales de información. El primero corresponde a las lluvias registradas durante la última semana y al pronóstico de precipitaciones para los siguientes siete días en toda la Cuenca del Plata. Sus autores aclaran que esos mapas no deben interpretarse de manera lineal, ya que el comportamiento posterior de los ríos depende de numerosos factores, entre ellos la condición previa de los suelos, la ubicación de las lluvias dentro de la cuenca, la cobertura vegetal y la existencia de represas que regulan los escurrimientos.

El segundo bloque muestra el estado de los principales ríos mediante las estaciones hidrométricas. Allí pueden consultarse el nivel actual, la tendencia —si el río sube, baja o permanece estable—, la categoría hidrológica y la proximidad a los niveles de alerta o evacuación. Además, un mapa clasifica cada curso de agua según su comportamiento histórico, distinguiendo aguas bajas, medias, medias altas o altas.

Finalmente, el reporte incorpora gráficos que muestran aproximadamente los últimos 25 días de evolución de los niveles y una previsión para los siguientes 15 días, lo que permite seguir la propagación de las ondas de crecida sobre el tramo argentino de la Cuenca del Plata antes de que alcancen el Delta. Para el seguimiento de este proceso, el documento recomienda observar especialmente las estaciones de Corrientes y Rosario sobre el Paraná y Paso de los Libres sobre el Uruguay.

Además del Reporte Hidrometeorológico Diario, el convenio INA-INTA desarrolló herramientas específicas para el Delta del Paraná, entre ellas un boletín hidrológico semanal, una red de sensores con datos en tiempo real, avisos de crecida del Río de la Plata y productos de seguimiento disponibles en la página del INA.

El documento concluye que durante las próximas semanas y meses será necesario realizar un monitoreo permanente porque las condiciones hidrológicas pueden modificarse en pocos días. También recomienda consultar siempre información proveniente de organismos oficiales como el INA, el Servicio Meteorológico Nacional, el Servicio de Hidrografía Naval, la Prefectura Naval Argentina, el INTA y las defensas civiles provinciales y municipales.

En ese contexto, Giordano sostiene que el escenario actual todavía permite trabajar con anticipación.

"El momento es empezar con tareas mínimas preventivas, aquellas que sean de bajo costo en caso de que no haya una alerta. Si después se empieza a ver señales, ya se ganó tiempo."

La información que elabora el INA, sobre la situación de los ríos de la Cuenca del Plata se encuentra en el Reporte Hidrometeorológico Diario de la Cuenca del Plata. Este integra información sobre el estado meteorológico, hidrológico y las previsiones para toda la Cuenca del Plata. Se actualiza diariamente los días hábiles. Para acceder

https://www.ina.gov.ar/alerta/index.php