En una Jornada sobre conservación de suelos organizada por la Sociedad Rural de Gualeguay distintos referentes sobre el tema; explicaron la importacia del trabajo en conjunto para poder revertir la situación.
La adopción de una visión de cuenca representa, según los expertos , un "salto de calidad" necesario para superar las limitaciones del manejo individual por lote. Mientras que el manejo por lote se enfoca en una unidad aislada, la visión de cuenca entiende el territorio como un sistema interconectado donde las acciones de un productor impactan inevitablemente en sus vecinos y en el ecosistema general.
A continuación, se detalla cómo esta visión supera al manejo individual.
1. Gestión de la dinámica hídrica y las externalidades
El manejo individual suele ignorar que el agua no reconoce límites catastrales. Jorge Gvozdenovich Director del Centro Regional Entre Rios de INTA señala que es fundamental entender la ubicación del lote dentro del sistema: "¿Dónde está tu lote en la cuenca? ¿Es el que recibe agua o el que aporta agua?".
Al planificar a nivel de cuenca, se pueden gestionar las entradas y salidas de agua de forma coordinada. Mariano Saluzzio profesor titular de Conservación de Suelos en la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNER) asegura que en un proyecto de sistematización lo primero es "separar cuencas" e identificar las "distintas entradas y salidas de agua del campo", ya que es vital considerar al "vecino que está aguas abajo". Un manejo por lote sin esta visión puede trasladar el problema de la erosión o el exceso hídrico al campo contiguo o a la infraestructura pública.
2. Mayor eficiencia en la reducción de la erosión
Las fuentes demuestran que el diseño integral es cuantitativamente superior. Gvozdenovich afirma que un plan de sistematización que incluya "canales conectores, con caminos, divisores de agua, con terraza, con divisiones de cuenca, podríamos disminuir la pérdida de suelo en más del 73%".
Este enfoque permite llevar la pérdida de suelo de niveles críticos (como 17 toneladas por hectárea) a "4 toneladas, que es un valor aceptable". El manejo individual, al carecer de estos elementos conectores de escala mayor, difícilmente logra tales niveles de eficiencia en la conservación.
3. Del beneficio privado al "Retorno Social"
Uno de los puntos más enfáticos en las fuentes es el cambio de paradigma ético y económico. La visión de cuenca permite entender la conservación como un "bienestar social" y un "retorno social".
Gvozdenovich sostiene que "hay que salir del lote privado porque se ve como algo privado... esto es todo es colectivo". Al sistematizar una cuenca, los beneficios no solo alcanzan al productor en términos de "mayor estabilidad" y rendimiento, sino que también benefician al "ambiente" (menos contaminación), al "tránsito" (protección de caminos) y a la "casa común" en su totalidad.
4. Uso de tecnología de precisión a escala
La tecnología actual (drones, LiDAR, modelos digitales) permite que la visión de cuenca sea técnicamente viable con una precisión sin precedentes. Adrián Kinderknecht profesor auxiliar en la cátedra de Conervación de Suelos de la UNER, menciona que el uso de drones fotogramétricos permite formar un "modelo tridimensional y a partir de ahí poder armar un modelo digital del terreno" que captura la complejidad de grandes superficies. Esta escala de relevamiento permite diseñar sistemas de terrazas y canales que funcionan armónicamente en toda la cuenca, algo que el diseño manual o por lote individual a menudo; no logra captar con exactitud en terrenos erosionados o complejos.
5. Articulación Institucional
Finalmente, la visión de cuenca fomenta una "política pública" y un "trabajo interinstitucional". Las fuentes destacan que para detener la degradación se requiere el consenso entre el "organismo de ciencia y técnica, el gobierno, la universidad, el privado" y el colegio de profesionales. Este nivel de organización es imposible desde la acción aislada de un solo lote.
Para entender mejor esta diferencia, podemos pensar en la cuenca como un sistema circulatorio: el manejo por lote es como intentar curar una sola vena sin entender que la sangre fluye por todo el cuerpo. La visión de cuenca es el tratamiento integral que asegura que todo el organismo —el paisaje completo— funcione correctamente, evitando que la "presión" del agua cause daños en otras partes del sistema.