En Urdinarrain, y con la participación de alrededor de 200 personas entre técnicos y productores, la empresa Berardo Agropecuaria SA llevó adelante una nueva jornada de capacitación sobre actualidad económica con la disertación del economista Gustavo Lazzari. Aprovechamos la oportunidad para dialogar con su titular, Rubén Berardo, sobre el contexto actual del sector y los desafíos hacia adelante.
“Estas jornadas ya son una tradición para nosotros, es la séptima que realizamos”, explicó Berardo, quien destacó que el objetivo central es “acercar referentes importantes de la realidad argentina para que compartan conocimientos y generen intercambio”.
Según detalló, el encuentro tiene una doble finalidad: por un lado, la capacitación técnica y el análisis del contexto; por otro, la generación de vínculos dentro y fuera del sector. “La charla genera un ida y vuelta, pero después está el momento de camaradería, donde se discuten temas, se conoce gente y se intercambian experiencias”, señaló.
Cambio de enfoque: de la especulación a la eficiencia
Consultado sobre uno de los ejes planteados durante la jornada, Berardo hizo hincapié en el cambio de lógica que atraviesa al sector. “Venimos de una etapa donde había mucha especulación, con el crédito, la inflación o la devaluación. Hoy entendemos que lo que viene es eficiencia”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el desafío pasa por “trabajar sobre los costos y la producción”, y agregó: “Nos tenemos que enfocar en lograr mejores resultados bajando costos o aumentando producción, pero con una lógica más productiva que financiera”.
Para el empresario, la capacitación continua es clave en este proceso. “Todo lo que sirva para aprender y mejorar va en línea con ese objetivo de eficiencia”, indicó.
Resultados de campaña y diferencias regionales
Al referirse a la campaña actual, Berardo aseguró que, en términos generales, los resultados fueron positivos. “En trigo tuvimos rindes promedio históricos, entre 48 y 55 quintales en distintas empresas”, precisó, en base a datos compartidos entre un grupo de 13 firmas de la región.
En maíz, si bien reconoció que hubo incertidumbre climática, destacó que las lluvias permitieron recomponer los cultivos. “Logramos rindes de entre 55 y 60 quintales”, afirmó.
El panorama es más heterogéneo en soja. “La zona sur del departamento Uruguay fue la más castigada, con pérdidas en algunos lotes”, explicó. En contraste, mencionó que en áreas del oeste entrerriano “las sojas de primera respondieron bien y las de segunda podrían estar por encima del promedio”.
En cuanto a Gualeguaychú, Berardo fue claro: “Es una zona que generalmente nos da muy buenos resultados, pero este año no acompañó el clima”.
Precios y costos, el principal condicionante
Más allá de los rindes, el empresario advirtió que el principal problema pasa por el contexto de precios. “Hay mucha oferta a nivel mundial y eso presiona los valores”, explicó.
A esto se suma el impacto de los insumos: “Los fertilizantes nos están golpeando fuerte y no creemos que bajen significativamente para la próxima campaña”, sostuvo.
En ese escenario, anticipó una posible reducción de márgenes. “Si los precios no se acomodan, va a haber que ajustar”, indicó, especialmente en las zonas más comprometidas.
Expectativas y mirada hacia adelante
Pese a las dificultades, Berardo mantuvo una visión optimista. “El campo siempre tiene revancha. Después de un año complicado, generalmente viene uno mejor”, afirmó.
“El mejor año es el que viene”, concluyó, al tiempo que remarcó la importancia de “no perderse ese momento” y seguir apostando a la mejora continua en los sistemas productivos.